La Queen's Gallery cuenta con exposiciones temporales durante todo el año, además de la muestra permanente de las piezas de la colección de arte perteneciente a la familia real, una de las mejores del mundo. En el 2002, se realizó una ampliación de la galería que ascendió a 20 millones de libras. Sin duda, la más relevante de los últimos 150 años llevada a cabo en el palacio de Buckingham.
Palacio de Hampton Court
Hampton Court es el palacio de estilo Tudor más antiguo de Inglaterra. Fue residencia oficial de doce monarcas, entre los que se incluye el mujeriego Enrique VIII. Hampton Court cuenta con unas enormes cocinas de estilo Tudor, una cancha de tenis, unos magníficos jardines conocidos especialmente por su laberinto, y unas esplendorosas estancias reales. Los jardines de este palacio son los más visitados de toda Inglaterra e incluyen una restauración fuera de serie del jardín del rey Guillermo que data de 1702.
Situado al oeste de Londres, en la pintoresca localidad de Windsor, este castillo es una de las residencias de la reina de Inglaterra y el mayor palacio habitado de todo el mundo. Los turistas pueden visitar los Salones de Estado, estancias oficiales decoradas con magníficas pinturas, porcelanas, esculturas y armaduras.
También cabe destacar la casa de muñecas Queen Mary's Dolls House y la capilla de San Jorge, testigo de muchos matrimonios reales. Asimismo, merece la pena dar un paseo por los hermosos jardines que rodean la residencia, especialmente las zonas que fueron remodeladas por el galardonado paisajista Tom-Stuart-Smith con motivo de la celebración del Jubileo de la reina de Inglaterra.
El edificio original se terminó hacia 1605. Kensington Palace es especialmente conocido por haber sido la residencia de la Princesa de Gales. Este palacio alberga la Royal Ceremonial Dress Collection, una espectacular colección de trajes regios, de corte y de ceremonia que incluye una selección de prendas de la reina Isabel II y la Princesa de Gales.
La Torre de Londres, con más de mil años de historia real a sus espaldas, constituye uno de los monumentos más antiguos de la capital británica. Jaime I fue el último monarca que habitara esta fortificación, a finales del siglo VII, si bien, años después, esta torre vio morir a algunos otros malhadados miembros de la familia real, como la denominada “Pequeña Princesa” y la malograda Ana Bolena, ejecutada por orden de su marido, el rey Enrique VIII.
Uno de los principales atractivos de la Torre de Londres son las archiconocidas Joyas de la Corona, custodiadas en esta fortificación desde el siglo XIV, y hoy en día lucidas en ocasiones especiales por la reina y otros miembros de la familia real. Podrán contemplarlas desde cerca.
Somerset House, construida en el siglo XVIII en el antiguo emplazamiento de un palacio de estilo Tudor, fue obra de Sir William Chambers, célebre arquitecto que impartió clases de dibujo arquitectónico a Jorge III de Inglaterra, en aquel entonces Príncipe de Gales. Actualmente constituye un inmenso centro cultural que alberga pinturas de renombre internacional en la galería del Courtauld Institute of Art, además de contar con la Gilbert Collection, una excepcional colección de artes decorativas y las salas Hermitage Rooms, que albergan una exposición de los tesoros del Hermitage, museo estatal de San Petersburgo.
Se trata de la única parte que aún se conserva del palacio de Whitehall original. Fue diseñada por el arquitecto Inigo Jones dentro de un estilo clásico. Merece la pena visitar el edificio aunque solo sea para poder ver los fabulosos techos de Rubens, un encargo del extravagante Carlos I de Inglaterra, que sería posteriormente decapitado en el balcón de Banqueting House.
Las caballerizas reales fueron trasladadas al palacio de Buckingham hacia 1760 y, hoy en día, siguen considerándose unos de los establos más bellos del mundo. Estas caballerizas custodian unos soberbios carruajes y carrozas, además de los magníficos caballos y el equipamiento ecuestre. Estos carruajes y carrozas adquieren un papel protagonista en la mayoría de las grandes celebraciones nacionales, destacando en particular el espectacular coche de caballos “Gold State Coach”, que ha sido utilizado en todas las coronaciones regias desde 1831.
Desde su concepción, Spencer House siempre fue tildado de constituir uno de los proyectos arquitectónicos más ambiciosos de Londres en cuanto a construcciones de residencias aristocráticas urbanas. De hecho, hoy en día, es el único palacio señorial del siglo XVIII que aún permanece intacto. Spencer House se construyó en 1756-66 para el primer Conde de Spencer, antepasado de la Princesa de Gales.
Syon House se edificó sobre las ruinas de una de las últimas abadías con mayor valor arquitectónico construidas en Inglaterra. En 1415, Enrique V fundó la abadía Syon Abbey, pasando a ser un centro de enseñanza y práctica religiosa, que gozó de la predilección de la reina Catalina de Aragón, quien acudía a la abadía con mucha frecuencia. Syon House ha acogido muchas visitas reales y, la reina de Inglaterra disfrutó de una cena de cumpleaños en el comedor privado Duke of Northumberland en 1993.
Marble Hill House fue construida en 1724 para Henrietta Howard, amante de Jorge II de Inglaterra. Se trata de una espléndida villa a orillas del Támesis, en la zona residencial de Twickenham, al oeste de Londres. Destaca principalmente por su temporada estival de conciertos al aire libre que se celebra en las veintisiete hectáreas de jardines que rodean la residencia. Marble Hill House también cuenta con una importante colección de pinturas y muebles de estilo georgiano.
Del 7 de agosto al 28 de septiembre del 2007, el palacio de Buckingham queda abierto al público para todos aquellos que deseen visitar las estancias oficiales o “State Rooms”, entre las que destacan la sala del trono, la galería de pinturas y el comedor donde se recibe a dignatarios de todo el mundo. El tour de mayor duración, incluye un paseo por los jardines de palacio.