Accesibilidad en los autobuses

Los autobuses londinenses son un medio de transporte accesible ideal para moverse por la capital. Los 8.000 autobuses de la ciudad son vehículos con piso bajo y accesibles a las sillas de ruedas. Las rampas de todos los vehículos deben funcionar perfectamente en todo momento. Cualquier autobús con un mal funcionamiento en la rampa se retira de la circulación, así que puede estar tranquilo, la accesibilidad está garantizada en todo momento.

Descuentos en la tarifa del autobús

Los usuarios de silla de ruedas tienen derecho a viajar gratuitamente en los autobuses, como los titulares de un "Freedom Pass". Los niños y los jóvenes menores de 18 años que sean estudiantes de dedicación exclusiva también viajan gratis en autobús.

Autobuses de piso bajo

Todos los autobuses son vehículos con piso bajo (a excepción de los autobuses de patrimonio histórico de las líneas 9 y 15), lo cual significa que el suelo de los vehículos desciende al nivel de la calle cuando se abren las puertas. Esto permite subir y bajar fácilmente del autobús a todos los usuarios, incluidos los pasajeros con silla de ruedas, carritos de bebé, perros guía y demás usuarios con problemas de movilidad.

Todos los autobuses cuentan además con una rampa extensible que conecta el piso del autobús directamente con la acera, posibilitando así el acceso a los usuarios de silla de ruedas. Si no consigue subir a un autobús por causa de una rampa averiada, espere al siguiente y notifíqueselo a los servicios de atención al cliente tan pronto como sea posible llamando al +44 (0)845 300 7000.

Pasajeros en silla de ruedas

En todos los autobuses hay espacio habilitado para un viajero en silla de ruedas. Los autobuses admiten sillas de ruedas de las siguientes dimensiones máximas: 70 cm de ancho por 120 cm de largo.

Pasajeros de autobús en silla de ruedas: subida a bordo

Para subir a la mayoría de los autobuses tendrá que utilizar las puertas centrales, donde está instalada la rampa, así que puede que le sea más sencillo colocarse a una distancia de la parada para que el conductor le vea cuanto antes.

Al subir al autobús, las puertas frontales permanecerán cerradas a fin de que los pasajeros no le obstruyan el paso mientras usted sube. Las puertas centrales se abrirán para que los pasajeros desciendan. Después, las mismas puertas se cerrarán y se extenderá la rampa para sillas de ruedas. Una vez se abran las puertas centrales, podrá subir a bordo con seguridad. Conviene abordar el autobús de frente, ya que le facilitará la tarea de posicionarse una vez dentro del autobús.

Cuando esté a bordo, colóquese en el espacio reservado para sillas de ruedas, con su espalda en el respaldo y los frenos puestos para asegurarse de que su silla no se mueve cuando el autobús arranque.

Pasajeros de autobús en silla de ruedas: bajada

Cuando desee abandonar el autobús, pulse el botón con el icono de silla de ruedas grabado, situado junto al espacio reservado para sillas, poco antes de su parada.

Dicho botón produce una señal sonora particular y una luz se encenderá en el salpicadero del conductor para indicarle que la próxima parada es la suya. El autobús parará cerca del bordillo de la acera. Las puertas delanteras permanecerán cerradas a fin de proporcionarle suficiente tiempo para descender. Las puertas centrales se abrirán para que otros pasajeros desciendan. Las puertas centrales se cerrarán y el conductor extenderá la rampa. Las puertas centrales volverán a abrirse para que usted pueda abandonar el autobús. Sin embargo, si la rampa se averiara después de haber subido usted a bordo, el conductor será responsable de ayudarle a dejar el autobús con seguridad.

Pasajeros con cochecitos de niño

Los autobuses de piso bajo están diseñados para que los carritos o sillas de niño se coloquen desplegados en el espacio reservado para sillas de ruedas. Asegúrese de que los cochecitos están bien posicionados en la zona designada. A fin de garantizar la seguridad y el confort de todos los pasajeros, no está permitido llevar cochecitos sin plegar en los pasillos.

Los usuarios de silla de ruedas tienen preferencia sobre cualquier otro usuario a la hora de usar el espacio reservado para sillas, puesto que éste del único lugar en el que pueden viajar con seguridad. Si algún usuario en silla de ruedas desea subir a bordo y el espacio para sillas de ruedas estuviera ocupado por cochecitos de niño, se les pedirá a dueños que los plieguen y los coloquen en el espacio del equipaje o que los mantengan a su lado.

En caso de que usted utilice un carrito, no debería tener ningún problema para abordar un tren de piso bajo a menos que (en opinión del conductor) el autobús esté tan lleno que no haya espacio para que usted viaje seguro. Solamente se le negará el acceso cuando sea absolutamente indispensable. Nunca se le pedirá a un pasajero que ya se encuentre a bordo del autobús que baje del mismo.

Los cochecitos que sean demasiado anchos para ser empujados dentro el autobús por la puerta delantera deberán plegarse. Los usuarios de cochecitos no pueden subir al autobús por las puertas centrales en los modelos de autobús con dos juegos de puertas.

Pasajeros con perros guía

No hay un límite establecido en el número de perros guía que el conductor del autobús puede dejar subir a bordo, siempre y cuando haya espacio para ellos. Los autobuses londinenses admiten a todos los perros guía, incluidos los perros lazarillo para invidentes, o los perros guía para sordos, de asistencia para manipular objetos, perros de compañía para discapacitados psíquicos y perros detectores de los ataques epilépticos de su dueño. La única condición es que el animal no bloquee el pasillo.

 
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